El índice de actividad del mercado inmobiliario rural (InCAIR), elaborado por la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), se ubicó en marzo en 40,82 puntos, con una baja de 1,73 puntos respecto de febrero y de 8,41 puntos frente al cierre de 2025. El indicador no mide precios sino volumen de operaciones.
Según la entidad, el comportamiento responde a tres factores: escasa oferta de campos, expectativas sobre el rumbo político y económico, y cautela de los inversores ante el contexto internacional, que elevó los costos de insumos como combustibles y fertilizantes.
El presidente de la cámara, Lucas Palma, explicó que "hay poca oferta de campos agrícolas; en consecuencia, hay pocas operaciones y el índice baja por la menor cantidad de operaciones". Señaló además que quienes pueden postergar la venta lo hacen: "Si llegan a sacar las retenciones, los valores de los campos van a ser de mayor valor que el actual. Entonces, quien puede, no lo vende".
Sobre los valores, el mercado se mantiene firme y sostenido, aunque con diferencias entre segmentos. El campo ganadero muestra un rezago respecto del agrícola, pero como inversión de largo plazo requiere mayor horizonte de seguridad política. Palma señaló también la carga impositiva como limitante para la expansión ganadera: el fisco grava con el 35% la venta de vientres, lo que frena a productores que quieren vender hacienda para invertir en tierra.
En paralelo, el Gobierno nacional avanza con cambios en la ley de tierras rurales que podrían flexibilizar los límites a la propiedad extranjera, con el objetivo de atraer inversiones. La iniciativa forma parte de una agenda más amplia de desregulación y abre un nuevo foco de atención en el mercado.
Mariano Maurette, de Álzaga, Unzué y Cía., atribuyó la baja del índice al impacto de la coyuntura política reciente: "El mercado es muy sensible a estas cosas. Si bien falta bastante para las elecciones, son todos elementos que no ayudan a una buena dinámica". Tanto Palma como Maurette anticiparon que la actividad continuará, aunque con menor volumen, a la espera de definiciones económicas y legislativas.
